ACCESO AL FORO EC






¿Perdiste tu Usuario/Contraseña?
Registro

ForoHome

Foro

InfolineHome

Info Line

Ketamina y reducción de riesgos

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirEscribir un correo electrónico

Jueves, 09 de Febrero de 2017 14:17

Por Claudio Vidal y José López Guerrero

Energy Control Andalucía


Suele decirse que el consumo de ketamina es minoritario y ciertamente parece despertar poco interés entre quienes trabajamos en el ámbito de las drogas. Si se repasa la bibliografía científica producida en nuestro país (o en cualquier otro) que hable sobre la ketamina, fácilmente se encuentra que la gran mayoría de trabajos tienen que ver con sus aplicaciones clínicas como anestésico y muy pocos con su uso recreativo. Por tanto, mejor que "minoritario" sería decir "desconocido".

 

Alerta: 2,3-DCPP vendido como MDMA en pastillas de varios tipos

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirEscribir un correo electrónico

Miércoles, 15 de Febrero de 2017 18:52

Hemos vuelto a detectar 2,3-DCPP en pastillas, en Barcelona, adquiridas como pastillas de MDMA (éxtasis). Esta vez se trata de pastillas blancas con el logotipo Bacardí, murciélago o Batman con una ralla en el reverso. Con esta ya hemos detectado dos tipos de pastillas con 2,3-DCPP: Mitshubitshi blancas triangulares y Bacardí blancas circulares.

No se tienen referencias de los efectos que pueda provocar esta sustancia, pero por su parecido químico a otras sustancias del grupo químico de las piperazinas (m-CPP, BZP. TFMPP, etc.) es esperable que presenten efectos de tipo estimulante, empatógeno y un poco psicodélicos acompañados de fuertes efectos adversos: molestias en el estómago y en los riñones, cefaleas, nauseas, vómitos, ansiedad, dilatación de las pupilas con visión borrosa y fuertes resacas después de su uso. La mezcla con alcohol puede provocar mareos y nauseas y un estado, en general desagradable.



alt

A tener en cuenta:


  • La 2,3-DCPP pertenece a la familia química de las piperazinas. Sus efectos pueden ser estimulantes, empatógenos, alucinógenos y eufóricos. Estos efectos variaran en función de la idiosincrasia de la persona, el ambiente de consumo, la dosis y la mezcla con otras sustancias.
  • Se desconoce cuál es el nivel de toxicidad de esta sustancia ni cuáles son las pautas a seguir para realizar un consumo prudente. Dada la situación actual del mercado del éxtasis,hay que ser prudente a la hora de consumir.
  • Prepara tus consumos con antelación y analiza lo que vayas a tomar. Aquí tienes información sobre nuestro servicio de análisis de sustancias. Si no puedes o no quieres analizar, puedes tomar una dosis de prueba y valorar los efectos antes de tomar. Aquí tienes más información sobre la dosis prueba.

Mucho de lo que sabemos sobre drogas y que nos permite elaborar informaciones como la que acabas de leer es gracias al trabajo de muchas personas y para lo que necesitamos contar con recursos. Si crees que lo que hacemos es útil y quieres ayudarnos con una donación, en este enlace tienes información sobre cómo hacerlo.

 

Alerta: 2,3-DCPP vendido como MDMA en pastillas

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirEscribir un correo electrónico

Miércoles, 08 de Febrero de 2017 17:23

En Barcelona han sido detectadas pastillas, vendidas como pastillas de MDMA (éxtasis), que en su composición, en lugar de MDMA, aparecía 2,3-DCPP, también llamado 2,3-diclorofenilpiperazina.

No se tienen referencias de los efectos que pueda provocar esta sustancia, pero por su parecido químico a otras sustancias del grupo químico de las piperazinas (m-CPP, BZP. TFMPP, etc.) es esperable que presenten efectos de tipo estimulante, empatógeno y un poco psicodélicos acompañados de fuertes efectos adversos: molestias en el estómago y en los riñones, cefaleas, nauseas, vómitos, ansiedad, dilatación de las pupilas con visión borrosa y fuertes resacas después de su uso. La mezcla con alcohol puede provocar mareos y nauseas y un estado, en general desagradable.

alt

A tener en cuenta:



  • La 2,3-DCPP pertenece a la familia química de las piperazinas. Sus efectos pueden ser estimulantes, empatógenos, alucinógenos y eufóricos. Estos efectos variaran en función de la idiosincrasia de la persona, el ambiente de consumo, la dosis y la mezcla con otras sustancias.
  • Se desconoce cuál es el nivel de toxicidad de esta sustancia ni cuáles son las pautas a seguir para realizar un consumo prudente. Dada la situación actual del mercado del éxtasis,hay que ser prudente a la hora de consumir.
  • Prepara tus consumos con antelación y analiza lo que vayas a tomar. Aquí tienes información sobre nuestro servicio de análisis de sustancias. Si no puedes o no quieres analizar, puedes tomar una dosis de prueba y valorar los efectos antes de tomar. Aquí tienes más información sobre la dosis prueba.


Mucho de lo que sabemos sobre drogas y que nos permite elaborar informaciones como la que acabas de leer es gracias al trabajo de muchas personas y para lo que necesitamos contar con recursos. Si crees que lo que hacemos es útil y quieres ayudarnos con una donación, en este enlace tienes información sobre cómo hacerlo.

   

De masticar Khat a medicarse con bupropion

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirEscribir un correo electrónico

Martes, 07 de Febrero de 2017 11:54

Por Felix Tuidara

Artículo publicado originalmente en la revista Cáñamo

¿Qué tienen en común una planta que crece en la Península Arábiga, una droga de diseño y un antidepresivo? Los componentes activos de cada una de ellas pertenecen a la misma familia química las catinonas. Se trata de una familia de sustancias derivadas de la anfetamina y, químicamente, la única diferencia entre las dos es que en una parte de la molécula de la anfetamina hay un hidrógeno y, en la catinona, este hidrógeno es sustituido por un oxígeno. Esto altera los efectos que producen las catinonas, pero una gran parte del carácter de la anfetamina se conserva. Se considera una catinona toda sustancia que tenga esta estructura base y uno o más sustituyentes en las posiciones marcadas con una "R" en la imagen.

alt

El primer consumo humano de la catinona es el de la planta del Khat, ya que esta lo produce de manera natural. Es una planta originaria del Cuerno de África. En esta zona, la acción de masticar la hoja se remonta milenios atrás, y está cimentada en las costumbres sociales de su gente. El consumo del Khat produce efectos parecidos a los de la anfetamina, aunque más sutiles y no es una práctica socialmente marginalizada. Estos efectos incluyen: euforia leve, hiperactividad, incremento en las ganas de hablar, pupilas dilatadas, mejora en la concentración, sociabilidad, subida de la autoestima, insomnio, reducción del apetito, vasoconstricción, etc. Tarda unos 15 a 30 minutos en hacer efecto y dura unas 3 horas.

alt

Según la región, se usa de forma recreativa en fiestas, acompañado con té y tabaco. En otras regiones se toma en un contexto social parecido al del café, aunque su uso es más antiguo que este. En Yemen, por ejemplo, lo consumen principalmente hombres, masticándolo por las tardes o en situaciones de negocios para ayudarles a tomar una decisión. El 40% del suministro de agua de Yemen se destina al cultivo del Khat. En este país, se estima que entre el 70% y el 80% de la gente de entre 16 y 50 años la usa diariamente y, a nivel mundial, la consumen unos 10 millones de personas. Su cultivo y consumo es legal en Etiopía, Somalia, Djibouti, Kenia, Sudáfrica, Uganda, Israel y Yemen. Está regulado con diferentes grados de prohibición en la mayoría de los demás países, en los que no existe una tradición social de su consumo.

La 3-metilmetcatinona, o 3-MMC, es un derivado de la catinona. Comparando las estructuras, la 3-MMC tiene dos carbonos más, uno en la posición R2 y uno en la R7 (ver gráfico). Aunque puede parecer un cambio sutil, cualquier alteración estructural tiene la capacidad de cambiar los efectos de una sustancia de manera considerable. Por ejemplo, si añadimos un carbono al alcohol metílico obtenemos alcohol etílico, convirtiendo así un veneno en una bebida consumida por gran parte de la población mundial.

alt

La 3-metilmetcatinona es más potente por peso, considerándose hasta 75 miligramos una dosis modesta. Una dosis normal está entre 75 y 100 miligramos, y más de 150 es ya una dosis alta. Sin embargo, estas dosis no son representantivas del típico consumo de la 3-MMC, ya que se suele tomar en dosis muy seguidas que se van acumulando. Esto se debe a que la euforia y efectos positivos sólo duran unas 2 horas, y persiste una estimulación residual que puede durar hasta 7 horas, llevando a algunas personas a "perseguir el colocón". Apareció por primera vez en el mercado gris en 2012, dos años después de que se fiscalizara la 4-MMC, otra catinona que fue muy popular mientras era legal. Los efectos de la 3-MMC son: euforia, bruxismo (tensión en la mandíbula), alucinaciones auditivas y visuales, un incremento en energía, el estado anímico, las ganas de hablar y una disminución del apetito y el sueño. Está fiscalizada en la República Checa, Alemania, Polonia, Reino Unido y China. Apenas hace 4 años que existe un consumo de la 3-MMC en humanos, y sólo hay un estudio en cerdos que ha estudiado sus propiedades farmacológicas. No se ha investigado su potencial uso como medicina, aunque el bupropion, otro miembro de la familia de las catinonas es, entre otras cosas, un antidepresivo.

Si en la posición R2 ponemos un átomo de cloro en vez de un carbono, y en la posición R7 ponemos 4 carbonos, en vez de 3-MMC obtenemos bupropion. El bupropion es un fármaco que fue patentado por primera vez en 1969 y se receta para tratar la depresión, el TDAH, el sobrepeso y para ayudar a dejar de fumar. Se toma en dosis de 150 a 522 miligramos por día según la persona y la condición a tratar. Es un inhibidor de la recaptación de dopamina y noradrenalina como la catinona y la 3-MMC, aunque es un estimulante mucho más leve que estos. Además, no produce los típicos efectos placenteros de los estimulantes. Adicionalmente, es un antagonista de los receptores nicotínicos, que quiere decir que "bloquea" los receptores a los que afecta la nicotina y se cree que, por eso, ayuda a dejar de fumar.

alt

Su uso como antidepresivo es interesante por varias razones. Es la única catinona regulada y vendida como antidepresivo y es uno de los pocos que no causa efectos secundarios relacionados con el sexo. De hecho, a algunas personas le ayuda a aliviar la disfunción sexual, sea causada por otros antidepresivos o por condiciones como el deseo sexual hipoactivo.

Una gran parte del descubrimiento de nuevos fármacos se basa en explorar en análogos de los que ya se prescriben. Por ejemplo, el escitalopram es un antidepresivo derivado del citalopram, pero que es más efectivo que este para tratar la depresión. Con el bupropion se dificulta esta investigación, ya que algunos de sus análogos están fiscalizados y hay un proceso legal a seguir para obtener el permiso para trabajar con estas sustancias. Es posible que alguno de estos compuestos prohibidos, bajo supervisión médica y con una administración controlada, pudiera ser un fármaco más efectivo que el bupropion para tratar ciertas condiciones médicas. Esto sólo se podrá comprobar con rigurosos estudios científicos y puede que, por culpa del aspecto legal, estas opciones nunca se lleguen a explorar.

Estructuralmente, hemos establecido que el bupropion es muy similar a la 3-MMC, pero no es una droga de abuso sino una medicina. En parte, esto se debe a diferencias obvias en efectos, pero uno podría argumentar que el hecho de que se distribuya en dosis concretas a ser consumidas por vía oral, con un control estricto de calidad y unas instrucciones claras de uso, hacen que la posibilidad de que se abuse del bupropion sea muy baja. Se considera una medicina con bajo contenido de abuso, y fuera de vías no convencionales de administración como inyección y excepto en casos especiales, como abuso en cárceles, no existen pruebas conclusivas de consumo recreativo.

Volviendo a nuestra pregunta original, el Khat, el bupropion y la 3-MMC tienen en común una sustancia de la familia de las catinonas como ingrediente activo. No obstante, debido a un contexto social muy diferente, ligeras diferencias en la estructura y notables diferencias en los efectos, se les da un uso muy distinto y son percibidas por el público con diferentes grados de aceptación. Está claro que las sustancias son diferentes, pero también lo es la manera en que se perciben en diversas sociedades y los fines con los que se consumen. Quizás con los estudios correctos se podría aprender más sobre su potencial. La prohibición indiscriminada de los derivados de las catinonas, sin proporcionar una vía legal y accesible para su investigación médica, puede representar un obstáculo para descubrir nuevos fármacos relacionados con esta familia química.

Más información en:

http://en.wikipedia.org/wiki/Khat

https://www.erowid.org/plants/khat/khat_info4-shtml

https://en.wikipedia.org/wiki/3-Methylmethcathinone

http://drugs.tripsit.me/3-mmc

 

¿Esta en peligro el reinado del alcohol?

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirEscribir un correo electrónico

Viernes, 27 de Enero de 2017 13:10

Por Felix Tuidara (Energy Control Barcelona)

27/01/2017

Artículo publicado originalmente en la Revista Cáñamo


El alcohol es una de las sustancias más consumidas por el ser humano. Es un componente fundamental de nuestra cultura de ocio y es difícil imaginarse un mundo sin él. Sin embargo, su abuso es muy problemático y causa graves problemas sociales y personales. Lógicamente hay y han habido muchos intentos de regular su consumo y concienciar al público de cómo tomarlo de manera responsable. Una propuesta nueva y sorprendente, nacida de David Nutt (un neuropsicofarmacólogo británico) y un químico clandestino, el "doctor Z" (responsable de sacar la mefedrona al mercado), es sustituir el alcohol por otra sustancia menos nociva. Se trata de 5-metoxi-2-aminoindano, o MEAI, un compuesto que en teoría tiene efectos similares a los del alcohol y que reduce las ganas de beber.

David Nutt

By Skotten - Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=27055025

La teoría tras la propuesta de Nutt y el Dr. Z es simple: sales de fiesta, y de buenas a primeras tomas una capsula de MEAI y continuas la noche como harías siempre. Un par de cervezas en el bar de turno con los colegas mientras decidís a que discoteca vais a ir. Al cabo de unas 3 horas estás en la barra de la discoteca haciendole compañia a tus colegas mientras esperan para comprar otro ron cola. Tú, en cambio, estás satisfecho con menos cantidad de alcohol y quizás vas suplementando tu consumo con cápsulas de MEAI. Te lo pasas genial, y a la mañana siguiente vas a buscar cruasanes, fresco como una rosa mientras tus amigos se mueren de resaca hasta la hora de comer. En teoría es una sustancia con un bajo riesgo de abuso, y sin efectos secundarios por su uso solo o en combinación con alcohol. Teoría y práctica no siempre coinciden pero, y nadie lo resume mejor que David Nutt: “La evidencia anecdótica no es suficiente. Investigación sobre el MEAI implicaría descubrir a qué receptores en el cerebro afecta, como afecta a ratas y establecer unas pautas de consumo seguras, antes de invertir fondos en llevar a cabo pruebas clínicas para ver si realmente reduce el consumo de alcohol”

alt

De momento, dejando toda presunción sobre el MEAI de lado, centrémonos en lo que sabemos seguro sobre esta sustancia. Es un aminoindano, derivado de la familia de la anfetamina. Los usuarios que la han probado describen una euforia sutil y controlable, de una duración de al menos 5 horas. Hay poca información sobre dosis, pero suelen mantenerse bajas, entre 10 y 20 miligramos. Como sigue siendo una sustancia poco conocida, nadie se atreve a subir más la dosis. De momento se desconocen sus posibles efectos secundarios o a largo plazo.

Las dos sustancias con la estructura más similar son el MDAI y el PMA. El MDAI se toma en dosis de entre 20 y 300 miligramos, con efectos parecidos a los del MDMA sin el toque estimulante de este. Se ha estudiado precisamente por David Nutt como sustituto del MDMA, y parece ser que es menos nefrotóxico que este, aunque aún no está demostrado. El PMA en cambio es una anfetamina que en dosis de entre 20 y 60 miligramos actúa de manera similar al MDMA, pero en cantidades mayores causa complicaciones graves como hipertermia y síndrome serotoninérgico. Es más problemática que el éxtasis y a menudo lleva a la hospitalización. Si el MEAI es más parecido al MDAI que al PMA, sentará mejor en dosis más altas que las que la gente se ha atrevido a tomar. Si es al revés, en dosis más altas puede causar problemas graves. En resumen, no es un compuesto muy estimulante y proporciona una embriaguez que recuerda a la del alcohol, aunque más lúcida, tranquila y controlable. Hasta aquí parece un candidato digno de considerar para destronar al alcohol, rey y señor de todo lo relacionado con el consumo recreativo.

No obstante, con el alcohol hay un un interesante matiz social, que es el hecho de que está inmensamente integrado en nuestra cultura y comportamientos. ¿Hasta qué punto es el alcohol el rey por sus características químicas (efectos, dosis, toxicidad, duración, etc.) y no por sus virtudes sociales (aceptacion publica, normalización de su consumo, ritual social, etc)? Es lo más normal del mundo tomar unas copas con tus amigos cuando sales de fiesta, o un buen vino con el bistec, y desde luego nadie te mirará mal por tomarte unas cervezas después de un largo dia en el trabajo para relajarte un poco. Su integración social es muy importante, y el resultado de miles de años de coexistencia entre el humano y el alcohol. Se puede producir, literalmente sin querer, dejando fermentar agua y alguna fuente de azúcar. Ademas es un buen conservante, desinfectante y para colmo tiene buen sabor. Si suponemos que el MEAI, o realmente cualquier otra sustancia, fueran capaces de proporcionar todos los efectos positivos del alcohol sin efectos secundarios, ni resaca, ni sequelas a largo plazo, ¿podría solo por estas virtudes sustituir el rol que el alcohol tiene para la mayoría de nosotros? Una cosa está clara: de momento la bebida lleva unos cuantos milenios de ventaja.

Pero bueno, no hay que ser fatalistas. David Nutt ya se planteó este problema, y de hecho su propuesta es un poco diferente. Su mote para el MEAI es “chaperon” (supervisor o escucha, en español). Aunque sustituir el alcohol parezca una tarea imposible, complementarlo suena mucho más asequible. La peculiaridad del MEAI es que parece reducir el deseo de beber alcohol. Michael Slezak, un periodista, describe la experiencia de tomar MEAI así: “A partir de media noche, unas 5 horas después de la primera dosis, siento una euforia intensa pero controlada. Ahora mismo la idea de beber alcohol me parece repulsiva”. Si tomar una dosis al empezar la noche te permite seguir bebiendo alcohol, además de proporcionar una sinergia que disminuye el deseo de beber demasiado, la idea de que el MEAI se pueda utilizar para reducir riesgos del alcohol deja de ser tan descabellada. Desde luego, justifica su investigación.

Otra virtud del alcohol muy importante tiene que ver con la tolerancia. Aunque no es recomendable, beber con frecuencia no resulta en un incremento rápido de tolerancia a los efectos del alcohol. Esto no significa que no este presente, esta claro que si bebes mucho te acostumbras a los efectos, y acabas necesitando más cantidad para obtenerlos. No obstante, el consumo frecuente de alcohol presenta menos problemas que el de otras sustancias. Si el Chaperon va a complementar al alcohol, idealmente se podría tomar con una frecuencia similar.

Hay muchas sustancias que tendrían potencial como sustitutos del alcohol, y el MEAI es una sustancia prometedora, pero por ahora no hay suficiente información para determinar su futuro. ¿Puede llegar a destronar el consumo de alcohol? No solo depende de los efectos de la sustancia, también es necesario tener en cuenta la trayectoria histórica del alcohol, desde que apareció por accidente en cuencos fermentados, hasta ser una bebida presente en casi todo el mundo. No obstante, suplantar totalmente al alcohol es un objetivo muy ambicioso, pero vale la pena explorar todas las sustancias que puedan ayudar a reducir el abuso, efectos secundario, y accidentes causados por el consumo de alcohol. Lo poco que sabemos del MEAI es prometedor, sino como sucesor al trono, quizás al menos como noble escudero.


Referencias

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1967651

http://www.vice.com/read/can-science-find-a-safe-replacement-for-alcohol

https://www.newscientist.com/article/mg22530022-900-high-and-dry-party-drug-could-target-excess-drinking/

https://www.theguardian.com/science/blog/2014/feb/27/david-nutt-drink-alcohol-substitute-safer-intoxicant

http://www.telegraph.co.uk/finance/economics/11350365/Pop-a-sober-up-pill-or-guzzle-synthetic-booze-to-avoid-hangovers.html

http://www.techtimes.com/articles/24321/20150103/new-party-drug-simulates-ecstasy-and-controls-alcohol-intake.htm

   

Página 2 de 27

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información
.