Cannabis

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Su nombre científico es Tetrahidrocannabinol, aunque puede que lo conozcas como THC, cannabis, porro, hachís, costo, porro, marihuana, maría... Si lo consumes, o lo piensas consumir, esta información puede ser de tu interés.

Composición

En el cannabis se encuentran presentes distintos principios activos, de los cuales el principal es el D9-Tetrahidrocannabinol (THC). Las concentraciones de THC varían según la presentación del producto:

Propiedades

El THC se consume habitualmente fumado por lo que sus efectos se experimentan rápidamente. Entre sus efectos principales destacan sentimientos de relajación, risa incontrolable, aumento de la apreciación de la música y de los sentidos, reducción de las náuseas y del dolor, disminución de la percepción de fatiga muscular y aumento de la creatividad.

Efectos principales: relajación, risa incontrolable, hipersensibilidad, reducción de las náuseas y el dolor, aumento de la creatividad, y dificultades para pensar y seguir conversaciones.

También aparece aumento del apetito, enlentecimiento general, ojos rojos, sequedad de boca y dificultades para pensar claramente y para seguir conversaciones.

Presentación

El cannabis suele presentarse, habitualmente, de dos maneras:

Posología

Cuando se consume por primera vez, se recomienda consumir poco (2-3 caladas poco intensas) y decidir sobre el efecto producido.

La dosis depende de varios factores:

Contraindicaciones

En algunos casos, el consumo de cannabis debe evitarse:

Precauciones

Debes tener en cuenta los siguientes aspectos relacionados a su consumo:

El consumo continuado de cannabis lleva a un aumento de la tolerancia al THC. Al aumentar la dosis también se aumentan los riesgos.

Efectos secundarios

El consumo de cannabis puede producir pánico, paranoia, sequedad de boca, problemas respiratorios, nerviosismo y aumento de la tasa cardiaca. También puede producir reducción en la capacidad de concentración, cansancio y confusión. Es importante tener en cuenta estos efectos sobre todo si tenemos que realizar tareas que requieran de nuestra atención y concentración (por ejemplo, si tienes que estudiar o trabajar).

Interacciones

Debido a las interacciones que se producen, hay que tener cuidado al combinarlo con las siguientes sustancias:

Intoxicación

Aunque la intoxicación por cannabis no es frecuente, si pueden aparecer determinados problemas fundamentalmente de orden psicológico, principalmente ataques de pánico. Ante esta situación se recomienda llevar a la persona a un lugar tranquilo, no dejarla sola en ningún momento y, mediante frases tranquilizadoras, lograr que poco a poco vaya recuperando la normalidad. Suele ser útil recordarle que pronto pasarán todos los síntomas y que no debe preocuparse por ellos. Un consumo elevado de cannabis, consumirlo con el estómago vacío, durante las primeras veces que se consume o mezclarlo con alcohol también pueden provocar bajadas de tensión, mareos y vómitos. En ese momento, puede ser necesario tumbar a la persona, con las piernas levantadas y la cabeza inclinada hacia un lado por si sobreviene el vómito. Una vez que la persona se ha recuperado, puede ser útil tomar algo de azúcar. Cuando se consume cannabis por vía oral (preparados cocinados de marihuana o hachís, aceite o preparados farmacéuticos) aumenta la duración total de los efectos y los riesgos de sobredosificación e intoxicación, por lo que se recomienda adaptar la dosis según la forma de presentación y la vía de consumo. El riesgo de intoxicación varía en función de la persona. Con esta vía de administración también aparecen con más frecuencia los efectos alucinógenos de la sustancia y si se produce una intoxicación, los efectos adversos pueden durar más y ser más potentes (mareos, ansiedad y taquicardias, lipotimias). En algunos casos pueden aparecer episodios psicóticos agudos.

Manténgase fuera del alcance de los niños. Consulte a su médico o a personal especializado.

Para más información

Prospecto "Cannabis"

Folleto "Leyes"