Efectos de los RCs en el Sistema Nervioso Central

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Indice del artículo
Efectos de los RCs en el Sistema Nervioso Central
Efectos psicodélicos (psiquedélicos, alucinógenos o enteogénicos)
Efectos empatógenos, entactógenos y potenciadores de las emociones
Efectos estimulantes y eufóricos
Efectos disociativos
Efectos analgésicos
Efecto IMAO
Bibliografía
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¿Qué hacen estos compuestos en el cerebro?

Hoy en día no se conoce en profundidad cómo funciona el cerebro. Sobre esta base, tampoco se conocen totalmente los mecanismos sobre cómo interaccionan las drogas con el cerebro, produciendo cambios tan notables en la mente.

Los efectos psicológicos principales de las diferentes sustancias psicoactivas se pueden agrupar en 4 grandes grupos:

1. Estimulantes.
2. Anti-psicóticos.
3. Depresores
4. Alucinógenos.


La gran mayoría de sustancias aquí tratadas se pueden englobar dentro de los estimulantes, alucinógenos y entactógenos (este efecto, algunos autores lo definen como a caballo entre los dos primeros).

Existen multitud de sustancias que provocan varios tipos de efectos. Dependiendo de la dosis o de la fase de la experiencia psicoactiva que esté viviendo la persona, estos efectos se pueden mezclar o aparecer en momentos diferentes.

A continuación se describen los efectos que mayoritariamente puede producir el consumo de los diferentes Rcs.


Efectos psicodélicos (psiquedélicos, alucinógenos o enteogénicos)

Experimentar un estado de consciencia muy alterado con respecto a la normalidad, donde un individuo generalmente se siente extraño.

La experiencia psicodélica consiste en una serie de cambios muy dramáticos en el funcionamiento normal de nuestra mente que, a grandes rasgos, consiste en:

1. Potenciación de los sentidos (p.e. ver los colores más vivos).
2. Alteración de las percepciones (p.e. ver imágenes con los ojos cerrados), sinestesia (p.e. oler colores).
3. Modificación de las pautas normales del funcionamiento del pensamiento (p.e. asociaciones de ideas inusuales y gran afluencia de ideas en el pensamiento).
4. Alteración de las emociones (aumento, disminución, etc.).
5. Sensaciones de fusión con la totalidad, disolución del ego, despersonalización, experiencias de muerte y renacimiento.

Hay diversas sustancias que provocan este efecto muchas son muy conocidas (LSD, hongos psilocíbicos, mescalina, cannabinoides, etc.) y otras no son tan conocidas,  como multitud de research chemicals.

Se sabe que el efecto psicodélico de determinadas sustancias está relacionado con la unión de éstas a los neurroreceptores de serotonina (un neurotransmisor), 5HT1a y 5HT2a principalmente. Existen drogas más afines a los 5HT2a, otras a los 5HT1a y otras que tienen una afinidad parecida para los dos.

La estimulación de los 5HT2a por drogas psicodélicas puede generar los efectos visuales que ocurren en un trance psicodélico. Estos receptores se ubican, principalmente, en la región cerebral del “córtex”.

La estimulación por sustancias psicodélicas de los 5HT1a, alojados en la región cerebral del “tálamo”, puede provocar que se modifique la carga emocional que se le da a los estímulos procedentes de  nuestros sentidos, así un estímulo sin aparente carga emocional nos puede provocar alegría o tristeza.


Efectos empatógenos, entactógenos y potenciadores de las emociones

Empatógeno es una sustancia que provoca sentimientos de cercanía y que facilita la intimación con los demás.
Entactógeno es una sustancia que provoca sensaciones de bienestar y auto-aceptación.

La sustancia prototípica de estos efectos es la MDMA (éxtasis).

Las sensaciones de empatía y apertura emocional son provocadas, en principio, por una liberación de serotonina y por una inhibición de la recaptación de la misma en los espacios interneuronales o sinápticos (donde se conecta una neurona con otra).

Este fenómeno provoca que permanezca más cantidad de serotonina durante más tiempo en los espacios interneuronales, estimulando los receptores serotoninérgicos 5HT.


Efectos estimulantes y eufóricos

Se caracterizan por sensaciones de bienestar y alegría junto con aumento del rendimiento físico e intelectual.

La incapacidad de dormir, la falta de ganas de comer y algún fenómeno de vasoconstricción suelen acompañar a estos estados. Los prototipos de este grupo de drogas son la cocaína y la anfetamina.

Los efectos estimulantes y eufóricos, inducidos por drogas (sobre todo fenetilaminas y también algunas triptaminas), tienen que ver con la unión de las mismas  con receptores presinápticos  de noradrenalina y dopamina. El mecanismo es el siguiente:

1. Por un lado se genera una liberación de noradrenalina y de dopamina.

2. Por otro lado se impide la recaptación de noradrenalina y dopamina.

3. Mediante los dos procesos anteriores se genera una situación de abundancia de neurotransmisores en el espacio sináptico, se promueve la rápida transmisión del impulso eléctrico por las redes neuronales noradrenérgicas y dopaminérgicas y por lo tanto un efecto estimulante y eufórico.

Hay sustancias que tienen una actividad que se podría encuadrar entre dos o tres grupos. Por ejemplo la DPT es una sustancia psicodélica pero la DOB es una sustancia psicodélica y a la vez estimulante.

 


 

Efectos disociativos

El efecto disociativo se produce cuando el individuo se siente aislado o desconectado del mundo que le rodea y de sí mismo.

Normalmente se distorsionan las percepciones visuales, auditivas y pueden aparecer efectos eufóricos y psicodélicos.

Este efecto lo provocan drogas como la ketamina, PCP e incluso se puede producir con grandes dosis de sustancias psiquedélicas como la LSD. Las sustancias disociativas por excelencia son los anestésicos disociativos: ketamina, PCP, etc.

Actúan sobre los neuroreceptores NMDA inhibiendo su activación por glutamato, que es un neurotransmisor excitador del sistema nervioso central. También actúan sobre los receptores GABA y sobre determinados receptores opioides.

 


 

Efectos analgésicos

La analgesia es la inhibición del dolor.

Existen muchos tipos de sustancias que inhiben el dolor pero entre las más potentes y más utilizadas en la historia de la humanidad están los opiáceos, que además de evitar el dolor y el sufrimiento también provocan trances de euforia y ensoñación.

Sobre todo, su actividad sobre el sistema nervioso central se desencadena al unirse, estas drogas, a los neurorreceptores opiáceos o endorfínicos. Muchos cannabinoides pueden, también, estar implicados en estos efectos.

 


 

Efecto IMAO

La inactivación de las MAOs se denomina efecto IMAO.

Las MAOs (Monoaminooxidasas) son unos enzimas presentes en el organismo. Se encargan de metabolizar las monoaminas ingeridas en la alimentación, como por ejemplo la tiramina.

También se encargan de eliminar neurotransmisores catecolamínicos (norepirefrina, serotonina y dopamina). Existen dos tipos, la MAO-A y la  MAO-B.

Hay una serie de compuestos que inactivan las MAO, algunos son reversibles (duran poco tiempo) y otros irreversibles (duran mucho tiempo).

Determinadas sustancias de tipo triptamínico que son psicoactivas, son inactivadas por las MAO, es el caso de la DMT la cual no es activa ingerida. Si desactivamos las MAO estas sustancias pueden ser activas ingeridas, es el caso de los brebajes de ayahuasca que llevan IMAOS y DMT.

Esta inactivación puede ser peligrosa si se han ingerido determinados compuestos con los alimentos, que al no ser metabolizados, pueden provocar subidas de tensión y otros trastornos, en concreto la tiramina. Algunas drogas de tipo fenetilamínico (MBDB, 4FMP, etc.) pueden ser muy peligrosas consumidas junto con inhibidores de la MAO, ya que pueden provocar el llamado síndrome serotoninérgico, que dependiendo de su intensidad puede llegar a ser muy peligroso.

Algunos IMAOs se han utilizado como antidepresivos: fenelzina, tranilcipromina, isocarboxacido, L-deprenil, moclobemida, etc. Hoy en día no es muy frecuente el uso de estos fármacos como antidepresivos.

Otros IMAOs, como los de la ayahuasca (harmina, harmalina, tetrahidroharmina, etc.), se usan para activar DMT y otras triptaminas, para que sean psicoactivas al ser ingeridas.

 


 

Bibliografía

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