Hoy en día estamos viviendo una auténtica crisis climática, lo que nos hace pensar en si también hemos colaborado y ayudado a poner miles de ecosistemas en riesgo, además de convertir el planeta en un planeta basura. Dentro de esta reflexión encontramos mil formas de justificar cómo las personas hemos participado en la destrucción de la Tierra. Posiblemente, a la mayoría se nos pasa por la cabeza pensar en los grandes avances de la energía y la tecnología, aguas contaminadas por vertidos de petróleo, la deforestación o el consumismo para estimular la economía que ha provocado que encontremos residuos por todo el planeta.
Los residuos y cómo gestionamos su desaparición es uno de los temas más polémicos del momento. No dejamos de encontrar maneras para reducir los plásticos y de encontrar formas para sensibilizar a las personas sobre el reciclaje y la importancia de este para el medio ambiente, sobre la reducción del uso de envases y sobre la reutilización de materiales. A gran escala, muchas empresas y multinacionales se han unido a la causa por reducir residuos, lo que podría llevar a pensar si es objeto de marketing (greenwashing) o si en realidad están cambiando su forma de pensar y actuar respecto a los residuos. En estos movimientos de sostenibilidad también participan festivales de todo el mundo.
Es muy probable que una persona que haya pisado algún macro festival haya sido consciente del impacto que este produce sobre el entorno. Las emisiones de gases producidas por los traslados, las grandes infraestructuras que requiere, la enorme cantidad de basura que no se recicla, o que ni siquiera llega a una papelera o la electricidad necesaria para fliparlo con las luces y el sonido. Una alfombra de residuos es lo que nos dejan muchos festivales al acabarse.
En Estados Unidos (Michelle Lhooq, 2015), muchos festivales han comenzado su campaña sostenible garantizando una serie de servicios y medidas como: vasos biodegradables o reutilizables, cargadores para dispositivos electrónicos con paneles solares, descuentos si utilizas vehículos híbridos o eléctricos y muchas más cosas para estimular un pensamiento sostenible entre las personas usuarias de los festivales.
¿Es una tarea fácil ser eco-consciente si montas un festival?
Tim Monkiewicz, fundador del festival BangOn!, un grupo en crecimiento de festivales de música que se hacen responsables del medio ambiente, acredita que es una tarea que comporta cambiar más cosas de las que se piensa. No es solo gestionar los residuos y garantizar su reciclaje o utilizar energía alternativa para el equipo de luces y sonido. Implica una serie de cambios en prácticamente todas las actividades y servicios que se llevan a cabo, tanto en el desarrollo como en el montaje de un festival. Puesto que el uso de energía y la generación de residuos es constante (Lhood, 2015).
Él dice que Burning Man es el pionero de un gran movimiento de festivales eco-conscientes que luchan por mejorar sus condiciones para ser sostenibles y que pretenden servir de ejemplo para otros festivales en el mundo. Pero como Monekiewicz explica, el resto de festivales avanzan muy lentos por el desconocimiento y los gastos que este reto implica.
Burning Man y la gestión de residuos
El Burning Man (Sanchez, 2018) invita al público a construir una ciudad temporal. Esta se caracteriza por tener servicios totalmente gratuitos, incluida la comida. Las personas usuarias del Burning Man hacen posible el festival gracias a la economía del trueque. Es decir, todo el mundo aporta algo a cambio de poder utilizar cualquier servicio. Las personas participantes crean una red en la que todo el mundo aporta y, a la vez, todo el mundo puede disfrutar de los servicios y actividades. Este intenta llevar una política de Leave Not Trace (no dejar huella). Pese a su localización, ya que se encuentra tan lejos que obliga a su público a trasladarse en coches, buses y caravanas, lo que produce muchas toneladas de gases de efecto invernadero.

Ejemplos de eco-conciencia en los festivales
Gracias a Greener Festival (Moreira, 2018), plataformas sin ánimo de lucro que pretenden fomentar y sensibilizar sobre el tema, cada vez encontramos más festivales concienciados y que presentan un cambio de mentalidad, algunos de ellos los encontramos en España. Este hecho se lleva a cabo incorporando una serie de normas de comportamiento sostenible tanto en la organización como hacia su público.
El festival DGTL, ha sido premiado varias veces por ser uno de los festivales más eco-conscientes. Entre muchas iniciativas, destaca la eliminación de carne en la comida para no contribuir más a las emisiones de CO2. El reciclaje de orina para fertilizar mediante un sistema de instalación de baño especial. Además de ofrecer charlas y talleres para informar sobre el reciclaje de plástico o la escasez de agua a nivel global que afrontaremos en un futuro próximo.
El Rototom Sunsplash apuesta por la tecnología LED para la iluminación y la instalación de paneles fotovoltaicos que han permitido reducir en más de un 84% el consumo energético. Al estar hablando de uno de los festivales más grandes de Europa, la gestión de residuos es muy importante. En el pasado ya se colocaron más de 300 contenedores de recogida especial diferenciada que permitieron recuperar más de 16.200 kilos de envases ligeros y 7.400 kilos de papel y cartón para su posterior reciclaje. También sustituyeron los envases de plástico por otros reutilizables, además de ofrecer platos y cubiertos de biocompostaje, elaborados a partir de materiales biodegradables como la caña de azúcar o la fécula de madera en todos los servicios de catering o comida.

Otra propuesta para mejorar la gestión de los residuos es la que ha puesto en marcha el festival NorthSide, en Dinamarca. Según informes de los resultados sobre la sostenibilidad realizados después de una pasada edición, se estima que este recicla casi un 77% de los gastos que genera y pretende llegar al 100%. Esto es posible gracias a las trash talkers, personas trabajadoras cuya única función es asesorar al público y supervisar una correcta gestión de los residuos. También proponen menús ecológicos y de kilómetro 0, con recipientes fabricados a base de materiales reciclables. La madera es uno de los materiales más utilizados y toda la cartelería es de papel mineral, alternativa al papel plastificado.
En Reino Unido, otro festival premiado por su compromiso con el medio ambiente es el Shambala. No venden pescado ni carne, ni permiten la entrada de plástico en el recinto. Shambala anima a traer de casa los propios vasos y todo lo necesario para disfrutar de la oferta de comidas y bebidas. Y, para animar al público a reciclar, obligan a la entrada al festival a dejar 10 libras con las que dan dos bolsas de basura, una verde (reciclaje) y otra gris (orgánico). Cuando llevas las bolsas llenas te devuelven las 10 libras.
Como hemos podido observar, tan solo hace falta un cambio de mentalidad y quizás educar al público para mejorar el impacto que provoca un festival en nuestro medio ambiente. Esperamos que poco a poco plataformas como la de A Greener Festival y con ayuda de todas las personas implicadas, los festivales ofrezcan alternativas para evitar la enorme cantidad de residuos y gastos que producen, a fin de crear un compromiso real con el planeta, que ahora más que nunca lo necesita.
Referencias:
- Lhooq, M. (2015). Necesitamos que los festivales de música dejen de cagarse al planeta. Vice España. Recuperado de https://www.vice.com/es_co/article/yp4vz5/necesitamos-que-los-festivales-de-msica-dejen-de-cagarse-al-planeta
- Moreira, M. (2018). Así son los festivales más ecológicos del mundo. El Independiente. Recuperado de https://www.elindependiente.com/desarrollo-sostenible/2018/05/26/asi-son-los-festivales-mas-ecologicos-del-mundo/
- Ogleby, G. (2016). Glastonbury 2016: 10 reasons this is the most sustainable festival yet. Recuperado de https://www.edie.net/glastonbury-2016-10-reasons-this-is-the-most-sustainable-festival-yet/
- Sanchez, J. (2018.) ¿Qué hace a Burning Man un festival diferente a cualquier otro? Elle. Recuperado de https://elle.mx/estilo-de-vida/2018/08/30/burning-man-festival/
- Te hago eco (2016). Burning Man, cultura de sostenibilidad en medio del postureo. Recuperado de https://www.tehagoeco.com/burning-man-cultura-de-sostenibilidad-en-medio-del-postureo/
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Este cuestionario forma parte de una investigación de Energy Control con el objetivo de conocer las experiencias sobre la interacción entre el ciclo menstrual y el consumo de sustancias. Para ello, te invitamos a responder las siguientes preguntas si:
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