Así nos quieren vender las nuevas drogas

Claudio Vidal

De unos años a esta parte el mercado de las drogas ha sufrido un cambio verdaderamente importante. Al cannabis, la cocaína, el speed, el éxtasis o los alucinógenos les intenta hacer la competencia un grupo de sustancias. Algunas fueron sintetizadas hace muchos años en laboratorios farmacéuticos o universitarios. Otras, sin embargo, se sintetizaron recientemente en el contexto de las llamadas NPS (del inglés, new psychoactive substance). Estas sustancias, que se venden como alternativas (producen el mismo efecto) a las drogas ilegales, han despertado la preocupación de las autoridades internacionales en materia de drogas. En este artículo repasaremos críticamente los principales reclamos usados por el mercado para atraer vendedores y consumidores.

Suelen venderse en algunas tiendas especializadas, tanto físicas (por ejemplo, en algunas grow-shops) como online. Se reconocen por venir envasadas en sobres de diseño colorido y con nombres como Charge +, China White, Green Rush, Energy, Pink Panthers o Colombian, entre otros. A modo de reclamo, se nos dice de ellas que son estimulantes, alucinógenos o “productos para fumar” que producen un efecto “como el de” drogas tradicionales como el éxtasis, el speed, la cocaína o el cannabis pero que, nos dicen, “son legales”.

Otro reclamo empleado es que nos dicen que no dan positivo en los controles de drogas, como los de carretera o en el lugar de trabajo. Así estas drogas nos son presentadas como alternativas (producen el mismo efecto), legales y no detectables, a las drogas ilegales. En este artículo vamos a desmenuzar este reclamo con el objetivo de que posibles compradores y vendedores de estos productos cuenten con la información suficiente para tomar una decisión responsable al respecto.

Son alternativas (producen el mismo efecto) a las drogas ilegales

Las NPS son un conjunto de sustancias que buscan parecerse en sus efectos a drogas tradicionales como el cannabis, la cocaína, la MDMA, el speed o los alucinógenos. El Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías en su último informe (EMCDDA, 2015) las clasifica en 8 grupos diferentes. De estos, los más importantes son los cannabinoides sintéticos, las catinonas sintéticas y las fenetilaminas. La categoría “otras” contiene un número importante de sustancias no clasificables en los otros grupos.

Sin entrar en una descripción detallada de estos grupos, se acepta que buscan imitar, con mayor o menor fortuna, los efectos de drogas tradicionales. En el caso de los cannabinoides sintéticos, suelen venderse impregnados en materia vegetal para fumar. Las estimulantes, como las catinonas y las fenetilaminas, vienen en polvo para esnifar. También en pastillas o cápsulas para tomarlas por vía oral. Algunas fenetilaminas con efecto alucinógeno se venden en cartones, a veces como si fuera LSD.

Alternativas con efectos adversos

Al ser sustancias de algún modo emparentadas químicamente con las tradicionales producen efectos parecidos aunque pueden variar en intensidad y duración. Pero, aunque sean alternativas, también producen efectos adversos y, en ocasiones, estos son más severos. Sobre estos efectos adversos sabemos muy poco debido a que su uso es minoritario y a que no se ha investigado sobre ellas. Vamos conociendo los daños a medida que se van produciendo y detectando, sobre todo en las unidades de urgencias.

De especial preocupación son los cannabinoides sintéticos. En Estados Unidos, entre enero y mayo los servicios de información toxicológica recibieron 3.572 llamadas relacionadas con estas sustancias (3.765 el 7 de junio). Eso supone un incremento del 229% con respecto al mismo periodo de 2014 en el que se recibieron 1.085 llamadas. Los efectos adversos más comunes fueron los estados de agitación (35%), las taquicardias (29%), estados de letargo o somnolencia (26%), vómitos (16%) y estados de confusión (4%). En el 11% los efectos adversos fueron muy graves que pudieron haber acabado en fallecimiento o en daños permanentes. Quince personas fallecieron.

En Europa, el Sistema Europeo de Alerta Temprana de nuevas sustancias informó de 6 fallecimientos (dos en Alemania y 4 en Suecia) y 16 intoxicaciones no fatales en Alemania, Austria y Suecia. El cannabinoide sintético implicado, MDMB-CHMICA, se detectó en los siguientes productos: AK47 Loaded, Black Diamond, Manga Hot, Cloud 9-second generation-Mad Hatters Inciense, Bonzai Citrus y/o Bonzai Winter Boost y Rainbow Special. Más información sobre esta alerta puede consultarse en aquí. En definitiva, de todas las nuevas drogas, los cannabinoides sintéticos son los que más problemas están causando y, dicho sea de paso, considerablemente muchos más que los que produce el propio cannabis.

Son alternativas legales

Este reclamo, que para mucha gente puede resultar atractivo, esconde su parte de trampa. Se dice que son “legales” sólo porque no se encuentran incluídas en las Listas de Fiscalización de Estupefacientes de las Convenciones Únicas de Naciones Unidas y no porque su producción, distribución, venta y consumo esté amparado por una normativa específica. De ahí que el término más adecuado debiera ser el de “alegales”.

Un claro ejemplo de que no son “legales” es que, en su etiquetado, suele figurar un descargo de responsabilidad. Se trata de sustancias psicoactivas dirigidas al consumo humano pero que, al no haber pasado por los controles pertinentes, no pueden ser vendidas como tales. Por ese motivo se venden como “No aptas para consumo humano” y/o con supuestas finalidades diferentes del consumo. Así, en ocasiones, son vendidas como sales de baño, inciensos, abonos para plantas, etc.

Y, por otra parte, existen pruebas de que hay personas que equiparan “legalidad” con “seguridad” en base al siguiente argumento: “Si son legales es porque son seguras. Si no lo fueran, serían ilegales”. En realidad, legalidad, alegalidad y seguridad no van juntas en lo que se refiere a estas drogas, por lo que se está trasladando una imagen de ellas que no es exacta. Y, además, aunque no todas han sido ilegalizadas, puede ocurrir que cuando una se convierte en ilegal, aún siga siendo distribuida en el mercado con lo que sus vendedores estarían corriendo graves riesgos de tipo legal (tráfico de drogas). Con todo, conviene saber que hay algunas de estas nuevas drogas ya prohibidas en nuestro país. Las más recientes han sido la mefedrona (2011), la 5-IT (2014), la 4-MA (2014), la 25I-NBOMe (2015), la AH-7921 (2015), la MDPV (2015) y la metoxetamina (2015).

No dan positivo en los controles de drogas

Es totalmente cierto. Para estas nuevas drogas aún no se disponen de las metodologías necesarias para realizar detecciones rápidas como las que se realizan con otras drogas. En la actualidad, para identificarlas, se necesita de un costoso laboratorio con personal muy especializado. Nada comparado a los tests rápidos de orina, fluido oral o sudor que son incapaces de detectarlas. Sin embargo, vender un producto usando como reclamo que no da positivo en los controles antidroga es favorecer, por ejemplo, que una persona conduzca un vehículo estando bajo los efectos de una sustancia psicoactiva que puede producir un deterioro en la conducción. No se detectará en el control, pero supondrá una exposición al riesgo facilitada por este reclamo.

Lo que no se cuenta

Evidentemente, cualquier estrategia de marketing ensalzará unas características (ciertas o no) mientras que evitará hablar de otras cuestiones con el objetivo de que quien va a consumir no las conozca. Y, entre lo que no se cuenta (o se cuenta a medias), está la verdadera composición de los productos. Aunque a veces se dice que se trata de vitaminas, aminoácidos y hierbas naturales, en realidad son compuestos sintéticos elaborados en un laboratorio. Frecuentemente se producen en China, solos o combinados, y pueden variar según el momento y lugar de compra. Sirva como ejemplo el producto llamado “Charge”.

Entre el año 2011 y el 2014, Energy Control analizó 10 muestras diferentes de este producto encontrando 6 composiciones diferentes (ver Tabla). La mezcla más habitual era 3-fluorometcatinona, benzocaína y cafeína, aunque a veces incluía también subproductos de síntesis. Además de la 3-FMC, también se identificó 4-fluorometcatinona (4-FMC) y MDPV. Este producto intenta emular los efectos de la cocaína con anestésico local, pero se desconocen las proporciones y posibles interacciones farmacológicas.

A veces se usan nombres crípticos en lugar de una descripción exacta de la composición, que pueden o no coincidir con el contenido real. Se argumenta que es responsabilidad quien compra el buscar información sobre el compuesto. Pero esta tarea puede ser difícil, sobre todo si no se sabe inglés.

Para concluir

Las prácticas de este mercado dificultan el consumo responsable, ya que este requiere conocer qué se consume, lo cual no ocurre con estos productos.

Se trata de sustancias psicoactivas que, independientemente del parecido de sus efectos a los de las drogas tradicionales, también tienen sus riesgos. Y, como hemos visto, estos riesgos pueden ser aún mayores, como es el caso de los cannabinoides sintéticos vendidos como alternativas legales a la marihuana. La falta de regulación de estos productos y las leyes que prohíben estas sustancias favorecen este mercado, permitiendo las prácticas que denunciamos en este artículo. La introducción de sustancias peligrosas, por otro lado, aumenta la urgencia por prohibirlas, como planea el Reino Unido.

Desde Energy Control desaconsejamos la venta y consumo de productos de los que la información sobre su composición, efectos, riesgos y estrategias para reducirlos es escasa o nula. El consumo de sustancias ha de basarse en la información como la mejor arma para reducir riesgos y no es el caso para estas sustancias. Aún así, para aquellas personas que desean acercarse a ellas, existen unas pautas generales que deben observarse para limitar la posibilidad de reacciones adversas y otros problemas.

Una versión inicial de este artículo se publicó en el número 136 de la revista Cannabis Magazine.

Más noticias

¿Quieres estar al día?

Recibe toda la información sobre drogas y las novedades de Energy Control en tu correo. Suscríbete a nuestra newsletter.

Andalucía

Calle Nueva, 26 bajo
29200 Antequera (Málaga)

Información general, Intervenciones en espacios de ocio y Servicio de análisis
andalucia@energycontrol.org
952 840 492

Medio educativo
talleresandalucia@energycontrol.org

Cataluña

Independencia, 384
08041 Barcelona

Información general
info@energycontrol.org

Intervenciones en espacios de ocio
nitbcn@energycontrol.org
647 461 135 (9-18h de Lunes a Viernes)

Medio educativo
prevencio@energycontrol.org
687 633 307 (9-18h de Lunes a Viernes)

Servicio de análisis
Información y cita previa: gestion@energycontrol.org

931 137 900 (Martes de 13 a 20h)

Atención: el martes 25 de marzo de 2025, el servicio de atención telefónica estará inhabilitado.

Islas Baleares

Gabriel Llabrés, 9, 2º 1ª
07007 Palma de Mallorca

Información general
mallorca@energycontrol.org
670 535 234

Intervenciones en espacios de ocio
nit_mallorca@energycontrol.org

Medio educativo
mallorca@energycontrol.org

Servicio de análisis
analisismallorca@energycontrol.org

Madrid

Paseo de la Dirección, 69
28039 Madrid

Información general
madrid@energycontrol.org
674 079 515

Intervenciones en espacios de ocio
noche_madrid@energycontrol.org

Medio educativo
talleresmadrid@energycontrol.org

Servicio de análisis
analisismadrid@energycontrol.org

Energy Control es un proyecto de