Pureza y adulteración de la LSD vistas en nuestros servicios de análisis.
La LSD es una sustancia realmente interesante y su evolución en los últimos años no lo ha sido menos. Además de la vertiente de la exploración psicodélica, su consumo en la fiesta sigue estando presente, aunque en menor medida que otras sustancias. En este artículo, veremos la evolución de la pureza y la adulteración de la LSD en los últimos años en el mercado español. También ofreceremos algunas recomendaciones de reducción de riesgos para aquellas personas que se acercan a esta sustancia.

Algunas estadísticas de consumo
Antes de nada, podemos preguntarnos cuánto LSD se consume en España. Pero, aunque se trate de una pregunta muy simple, la respuesta no es fácil. De hecho, desde el punto de vista de su consumo, tenemos muy poca información para hacernos una idea de cuántas personas la consumen. En Europa, en general, tan sólo un uno por ciento de la población ha consumido LSD en el último año. Sin embargo, existe una importante variabilidad entre países.
En España, la encuesta EDADES sólo presenta las prevalencias de consumo en una categoría general de “Alucinógenos”. Por esta razón, no es posible saber de manera exacta las de consumo de LSD. Sin embargo, cuando preguntamos a personas que salen de fiesta, la fotografía es bastante distinta. En estudios realizados por Energy Control, entre el 15 y el 20% de quienes participaron en ellos la habían consumido en el último año.
La oferta de LSD en el mercado
Desde el punto de vista de la oferta, contamos con los datos de los decomisos por parte de la policía. Aunque no necesariamente son un fiel reflejo del mercado, nos permiten al menos una pequeña aproximación. El número de cartones decomisados cada año en Europa es bastante variable, oscilando entre los 67.500 de 2021 y el millón de cartones de 2018. Sin embargo, de este millón, casi 800 mil fueron intervenidos en una operación de la Guardia Civil y la policía austríaca. En ella se desmanteló una organización que operaba en Granada, Valencia y Ámsterdam.
Tomando en conjunto los tres últimos años de los que se dispone de datos (2019 a 2021), los países en los que más tripis se decomisaron fueron Suecia (39.284), Finlandia (35.558), Turquía (27.647), Noruega (26.783) y Bélgica (26.079). España estaba en sexta posición con 19.116 cartones decomisados.
Las muestras analizadas
¿Y cómo es la LSD que circula por España? En Energy Control hemos hecho un estudio de pureza y adulteración con las 1097 muestras de LSD recibidas entre 2017 y 2022 en nuestros servicios. La mayoría de las muestras eran secantes o tripis (76,5 %), aunque también podían venir en líquido, las llamadas “gotas” (18 %). El resto de muestras venían en presentaciones como aceites, cristales, comprimidos, polvos, gominolas o micropuntos.

La adulteración de la LSD
Una de las grandes conclusiones del estudio es que la adulteración, aunque infrecuente, cuando se produce es por sustitución. Es decir, cuando en lugar de LSD lo que la persona tiene entre manos es otra u otras sustancias diferentes. La adulteración por adición (esto es, cuando a la LSD se le añade una o más sustancias) ha sido muy anecdótica en los últimos años. Cuando se ha observado, las sustancias identificadas han sido la DOC (2,5-dimetoxi-4-cloroanfetamina) o la ALD-52 (1-acetil-LSD). En el caso de la adulteración por sustitución se utilizan dos tipos principales de adulterantes. De un lado, sustancias que son análogas a la LSD (como la 1B-LSD, la 1cP-LSD, la 1P-LSD, etc.). De otro, fenetilaminas psicodélicas pertenecientes a los grupos 25X-NBOMe y 25X-NBOH.
Una característica que tienen todas estas sustancias es que son activas a dosis tan bajas que es posible meterlas en un tripi. Posiblemente, una de las razones que explique estas bajas tasas de adulteración es que, en la actualidad, la oferta es capaz de satisfacer la demanda y, entre los actores que intervienen en la distribución de LSD, no existen incentivos para la adulteración. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, aunque sea poco frecuente, la adulteración con anfetaminas psicodélicas eleva de manera importante el riesgo de sufrir reacciones adversas. De hecho, a diferencia de la LSD, hay descritos casos de intoxicaciones y fallecimientos relacionados con las NBOMe. Además, en alguna ocasión, en el cartón se identificó una combinación de estas sustancias. Es, por ejemplo, el caso de dos muestras recibidas en 2018 en la que se identificó la combinación de 25C-NBOMe, 25H-NBOMe, 25I-NBOMe y 5-APB-NBOMe.

La pureza de la LSD
La otra gran conclusión del estudio es que la pureza (esto es, la cantidad media de LSD presente en los cartones) ha caído de una manera importante en los últimos años. Así, mientras que, en 2017, los tripis contenían 108 microgramos por término medio, en 2022 llevaban 55,7 microgramos. De manera interesante, esta caída en la pureza no se ha visto acompañada de un aumento en la adulteración. Por tanto, es difícil encontrar una explicación a este fenómeno. Además, esta misma tendencia se ha observado por parte de otros servicios de análisis europeos. Por ejemplo, el Drugs Information and Monitoring System (DIMS) holandés encontró una caída de la pureza de la LSD a partir de 2019, situándose en los 69 microgramos en 2021.

Reducción de riesgos
Es ampliamente reconocido que la toxicidad de la LSD es mínima, especialmente con las dosis consumidas habitualmente. Sin embargo, sus principales riesgos se encuentran en el área psíquica debido a sus intensos efectos sobre la mente. No todas las personas viven de manera placentera sus efectos y hay algunas en las que un estado alterado de conciencia de esas características les puede conducir a una experiencia muy desagradable. Además, hay ocasiones en las que, aún siendo deseado el viaje, este puede transcurrir por caminos difíciles de sobrellevar que van a requerir de un análisis integrativo posterior. También es fundamental la preparación previa del setting; esto es, el contexto en el que se va a realizar el consumo. Aspectos como el propio lugar, el ambiente que se cree, la compañía, etc., van a determinar el viaje por lo que deben evitarse aquellos elementos que puedan interferir en la experiencia.
En relación a la propia LSD, la cosa se complica a la hora de reducir riesgos. La variabilidad en la composición, especialmente en términos de pureza, hace que predecir la potencia del tripi y ajustarla a la experiencia deseada sea algo imposible. Es cierto que la presencia en el mercado de cartones con elevadas cantidades de LSD es algo infrecuente y, por tanto, normalmente un cartón proporciona la experiencia buscada a la mayoría de las personas. Sin embargo, como hemos visto, la caída en la pureza observada en los últimos años, hace que aumente la posibilidad de que el efecto se quede corto.

Otro elemento de incertidumbre o de riesgo es el que tiene que ver con la adulteración. Como hemos visto, esta es poco frecuente, pero, cuando se da, puede implicar a sustancias que presentan un nivel de toxicidad superior al de la LSD. Evidentemente, la mejor manera de conocer de manera anticipada si el tripi que se desea consumir contiene realmente LSD o no es analizando la muestra en un servicio de análisis de sustancias.
Por otra parte, aunque tienen limitaciones importantes que es necesario conocer, los reactivos colorimétricos pueden ser de alguna ayuda. Algunos kits comerciales de análisis incluyen tres reactivos diferentes: Ehrlich, Froehde y Marquis. El reactivo Ehrlich adopta un color morado o rosa ante la LSD o sus análogos; por tanto, no se podrá diferenciar entre ellos. Con los demás reactivos, cuando Ehrlich no reacciona, se podrán identificar otros compuestos como las fenetilaminas (por ejemplo, las NBOMe). Por último, mencionar que, en 2013, Earth & Fire de Erowid realizaron un experimento colocando una muestra de LSD y otra de 25I-NBOMe bajo luz ultravioleta. Observaron que la LSD brillaba de manera intensa mientras que la segunda no. De ahí que se propusiera que la luz ultravioleta podría utilizarse, al menos, para distinguir aquellos secantes que no contenían LSD y sí una NBOMe.
Pero también hay que tener en cuenta que no siempre es posible llevar una muestra a un servicio de análisis o comprar los reactivos colorimétricos ni disponer de una lámpara ultravioleta para conocer la pureza y adulteración de la LSD que tengas entre manos. En estos casos, antes que recurrir a la suerte, puede utilizarse una dosis test. El problema con ello es que algunas sustancias producen efectos tan similares a los de la LSD que puede ser muy difícil el distinguir las sustancias.
En cualquier caso, y ante cualquier efecto inesperado, es imprescindible seguir siempre la máxima de que cuando una sustancia no sube cómo y cuándo debería, no hay que tomar más. De hecho, en el caso de los NBOMe y de las sustancias de la serie DO-X, es fundamental no redosificar por lo que, ante la sospecha de que se pueda haber consumido una de estas sustancias, no hay que volver a tomar más.
Una versión inicial de este artículo fue publicada en el número 234 de la revista Cannabis Magazine.
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???? Existe poca evidencia sobre la interacción entre ciclo menstrual y consumo de sustancias psicoactivas y nos gustaría ampliar este conocimiento.
Este cuestionario forma parte de una investigación de Energy Control con el objetivo de conocer las experiencias sobre la interacción entre el ciclo menstrual y el consumo de sustancias. Para ello, te invitamos a responder las siguientes preguntas si:
– Eres mayor de edad
– Resides en España
– Has tenido el ciclo menstrual en el último año
– No hacías uso de métodos anticonceptivos hormonales de estrógenos y/o progesterona (píldora anticonceptiva, aro, parche, DIU hormonal, etc.) en el momento de los consumos
– Has consumido anfetamina/speed, cocaína, ketamina y/o MDMA en el último año
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